Elegir bien tu Socio Integrador
No basta con elegir una solución que se adapte a nuestras necesidades, hay que asegurarse además de que su despliegue se haga en las mejores condiciones. Es ahí donde entra en juego el socio integrador. Para estar seguros de un acompañamiento óptimo, hay que dar prioridad a la proximidad:
- Geográfica
- Cultural: ¿El integrador conoce tu profesión? ¿Tu sector? ¿Cuál es su know-how?
- Humana: es imprescindible que se establezcan relaciones de confianza muy pronto
- Con el ERP que será desplegado: ¿Cuál es la experiencia del integrador con esta herramienta en
particular?
- ¿Cuál es su grado de competencia, cuáles son sus facultades de parametrización y de desarrollo específicas?
Del mismo modo, asegúrate de que la arquitectura técnica propuesta está dimensionada correctamente, lo que condicionará directamente los tiempos de respuesta de tu sistema.
Elegir bien tu socio integrador supone garantizar un despliegue óptimo.
CONSEJO: Pide referencias.
No hay nada mejor para darte cuenta al mismo tiempo del rendimiento de la herramienta y del profesionalismo del integrador, que una visita a las oficinas de uno de sus clientes que está trabajando con el ERP que has elegido. Será un buen momento para que intercambies opiniones con los usuarios y la Dirección y veas realmente las capacidades del sistema en un entorno equivalente al tuyo.









